• Con la de El Escorial, ya son tres de las cinco academias de la Guardia Civil las que presentan un estado lamentable, afectando gravemente a la dignidad y formación de los agentes.
Madrid, 16 de marzo de 2026. Justicia Guardia Civil (JUCIL) vuelve a alzar la voz ante el deterioro sistémico de las infraestructuras de formación del Cuerpo. En esta ocasión, la asociación ha denunciado mediante un escrito a la directora general de la Guardia Civil denunciando que los sargentos alumnos que cursan la promoción interna en la Academia de Oficiales y Suboficiales de San Lorenzo de El Escorial están sufriendo temperaturas gélidas en los dormitorios debido a deficiencias graves en el sistema de calefacción.
Dormitorios a temperaturas impropias
Según los testimonios recogidos por JUCIL, los apagones en la calefacción se han convertido en la tónica general de los últimos días. A pesar de que las temperaturas en la sierra madrileña siguen siendo extremadamente bajas, los alumnos han reportado que el sistema permanece apagado en varias plantas del edificio.
En su queja, JUCIL ha recordado que la normativa vigente exige que la temperatura en locales de trabajo sedentario debe oscilar entre los 17 y 27°C, y que los dormitorios deben permitir el descanso en condiciones de seguridad y salud adecuadas.
Desde la asociación denuncian que la respuesta de la dirección del centro se ha limitado a indicar que consultarán con mantenimiento la posibilidad de “subir unos grados”, cuando la realidad es que el sistema está directamente apagado. Durante el pasado fin de semana, la solución consistió en repartir calefactores individuales a los pocos alumnos que permanecieron en el centro, una medida que JUCIL califica como inaceptable porque no soluciona el problema estructural de las instalaciones.
Tres de cada cinco academias en estado crítico
JUCIL advierte que lo de El Escorial no es un caso aislado, sino un síntoma de una gestión deficiente de los recursos públicos destinados a la Guardia Civil. Con esta nueva denuncia, ya son tres de las cinco academias nacionales de la institución las que se encuentran en un estado lamentable por una falta absoluta de inversión en infraestructuras viejas y deterioradas. Esta situación, que se suma a las deficiencias ya conocidas y denunciadas por la asociación en otros centros de formación nacionales como Aranjuez y Baeza, se manifiesta en una falta de mantenimiento básico con averías constantes en calderas y sistemas eléctricos, así como en instalaciones obsoletas con dormitorios y zonas comunes que no cumplen con los estándares mínimos de habitabilidad. Además, impera una burocracia ante la precariedad donde se insta a los alumnos a usar el “buzón de sugerencias” mientras duermen con mantas traídas de casa y bolsas de agua caliente ante la falta de soluciones técnicas inmediatas.
JUCIL exige responsabilidades y soluciones urgentes
La asociación profesional ha solicitado formalmente que se accione la calefacción de manera inmediata o se proceda a su reparación urgente en caso de avería. Es inadmisible que quienes se preparan para servir a la ciudadanía tengan que hacerlo en condiciones de “supervivencia” debido al abandono de unos centros que se caen a pedazos por la falta de inversión.
“No pedimos lujos, pedimos dignidad”, concluyen desde JUCIL, exigiendo una auditoría inmediata de las infraestructuras y una partida presupuestaria urgente para rehabilitar estos centros ante la pasividad de la Dirección General. Además, la asociación profesional subraya que no va a cesar en su empeño de denunciar la precariedad en la que se forman los futuros mandos y guardias civiles.