Pascual de la Cruz Losa (Albacete, 1970)
Pascual de la Cruz Losa, con casi treinta años de servicio en las unidades especializadas del SEPRONA, repasa una trayectoria iniciada en 1991 en la Academia de Úbeda y continuada en destinos como Viveros y diversas patrullas de la especialidad hasta su puesto actual en la PACPRONA (Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil) de Albacete. Desde esa experiencia, analiza sin rodeos la falta de previsión, medios y personal que marcó la intervención en la rave ilegal de Hellín y denuncia un problema estructural que, asegura, afecta de lleno al trabajo diario de la Guardia Civil.
- En situaciones como una macrofiesta ilegal, la experiencia y la logística es clave. ¿Qué aspectos consideras que son determinantes para afrontar con eficacia este tipo de intervenciones?
La principal, según mi opinión y experiencia, es que por parte de los altos mandos de la Guardia Civil no se puede “racanear” en medios y personal. Ya se conocía la celebración de la rave, la fecha de inicio que prácticamente no varía respecto a otros eventos similares de años anteriores y, según la información disponible, que se intentaría montar en un área de no más de 25 kilómetros del lugar donde finalmente tuvo lugar. Por ello, el dispositivo de seguridad debería haberse planteado como si se tratara de un evento ya organizado.
En la provincia de Albacete tenemos la experiencia de casi treinta años del VIÑAROCK, que en sus últimas ediciones ha superado los 100.000 asistentes, una cifra muy superior a la de la rave del pantano del Cenajo. Es cierto que el VIÑAROCK es un evento legal y autorizado, con un dispositivo de seguridad adecuado, pero siempre es preferible que sobren medios y personal ante cualquier incidente grave, ya que con tanta afluencia pueden darse situaciones imprevisibles: peleas multitudinarias, avalanchas humanas o incluso un ataque terrorista. Por todo lo anterior, no se entiende que el dispositivo de seguridad no se organizara con la suficiente antelación, algo que podría haber evitado la celebración de la rave.
- ¿Cómo se desarrolló la actividad de los participantes en rave y el cierre de la operación?
Desde unos días atrás, se estaba pendiente de recibir información más exacta sobre el lugar en el que se montaría la rave. Al parecer, ya se sabía que sería en la provincia de Albacete y la fecha exacta de su inicio, pero se desconocía la ubicación concreta.
En cuanto a la organización del dispositivo de la Guardia Civil para evitar la celebración de la rave, como suele ocurrir, por parte de la Superioridad se subestimó el alcance y el peligro potencial de un dispositivo escaso de medios y personal, con el resultado de daños en vehículos y, sobre todo, de lesiones de varios compañeros de INFO, USECIC de Albacete y ARS de Valencia.
Los días siguientes a la finalización de la rave se trabajó de forma organizada y con personal. En ese momento se organizó el material aprehendido, que según los cálculos podía alcanzar cerca de 20 toneladas. El problema había estado al principio, por la falta de previsión.
- Desde JUCIL luchamos por la falta de equiparación salarial y de reconocimiento de profesión de riesgo. ¿Qué problemáticas vive la guardia civil en Albacete?
El principal problema que vivimos en la provincia de Albacete es el mismo que afecta a todo el territorio nacional: la falta de personal y de medios. A nivel delincuencial, Albacete no es una provincia especialmente problemática en comparación con las zonas costeras limítrofes, pero eso puede cambiar de un año para otro.
En la última reunión de la Jefatura de la Comandancia con las Asociaciones Profesionales, solicité que se informara sobre el déficit real de personal en la provincia, un punto incluido en el orden del día. No se aportó ningún dato. Parece ser una tónica habitual, desde las propias comandancias hasta la Dirección General, negar lo evidente: falta personal. Mucho personal.
Contamos con una plantilla envejecida y, como ejemplo, mi especialidad. Llevo casi 30 años en patrullas de SEPRONA y, aun así, en esta provincia se pretende eliminar 3 de las 8 patrullas actuales, lo que implica cambios en el catálogo y pérdida de efectivos, con una media de edad que supera los 50 años. Esta situación es extrapolable al resto de unidades, especialmente Seguridad Ciudadana y Tráfico.
En cuanto a los vehículos, hay margen de mejora, pero la elección de modelos deja bastante que desear.
- A raíz de intervenciones tan exigentes como la de Hellín, donde los agentes asumen largas jornadas, presión y desplazamientos urgentes, ¿cree que situaciones así evidencian aún más la necesidad de una equiparación salarial justa que reconozca la carga real del servicio en la Guardia Civil?
Por supuesto que sí. Aunque esta haya sido una situación excepcional, demuestra que nuestro trabajo conlleva un gran riesgo, no solo por servicios como el de la rave de Hellín, sino por el día a día que afrontamos, donde cualquier intervención puede convertirse en una actuación peligrosa. Ya sea una identificación de una o varias personas, la resolución de un conflicto familiar o vecinal o la atención a incidencias del servicio, cualquiera de estas situaciones puede terminar suponiendo un peligro grave para nuestra integridad física o incluso para nuestra vida.
- ¿Cree que deberían implantarse medidas preventivas más contundentes para evitar que se organicen raves ilegales como la de Hellín, teniendo en cuenta que estos eventos obligan a desplazar efectivos de otras unidades y dejan mermada su capacidad operativa?
Lo ocurrido en la rave de Hellín debe servir de ejemplo de que hay que tomar medidas de prevención efectivas. Se deberían estudiar los sucesos y redactar un protocolo que permita activar de inmediato los medios necesarios para evitar la celebración de una rave ilegal, igual que se haría ante cualquier concentración masiva sin autorización.
Ahora, una vez finalizada la rave, solo queda aplicar las vías administrativas y judiciales. Se ha procedido a la aprehensión de los equipos de música, altavoces, iluminación y material de montaje de la organización y de otros participantes. Todo ello ha quedado a disposición de la Delegación Provincial de Desarrollo Sostenible de Albacete, dado que el evento se desarrolló en un paraje natural con varios niveles de protección medioambiental, y se han formulado distintas denuncias conforme a la Ley 9/99 de Conservación de la Naturaleza de Castilla-La Mancha. De esta forma, la administración garantiza el cobro de las sanciones a personas de nacionalidad no española mediante fianzas o pago directo antes de recuperar el material intervenido.
Por la vía judicial, los integrantes de la organización fueron detenidos por pertenencia a organización criminal, y también se ha detenido a todas las personas identificadas que participaron en los incidentes de la noche del 30 de diciembre. Estas son medidas lo suficientemente coercitivas como para que, en otra ocasión, se planteen si realmente les compensa organizar otra rave.


