Madrid, 05 de noviembre de 2025. JUCIL ha solicitado a la Dirección General de la Guardia Civil la apertura de una investigación urgente para revisar la situación laboral del personal que desempeña funciones de Policía Judicial. La petición, registrada el 23 de octubre de 2025, denuncia el progresivo deterioro de esta especialidad, la sobrecarga de trabajo y la ausencia de compensación económica y de medios adecuados para desarrollar sus funciones.
Según el escrito presentado, la Policía Judicial se encuentra “al borde de la desaparición” por la reducción de equipos y plantilla y por la absorción de sus funciones por otras unidades. JUCIL alerta de que muchos agentes se encuentran “quemados” y sin apoyo, mientras deben asumir mayores responsabilidades con menos recursos. A ello se suma que estos especialistas realizan 40 horas semanales sin nocturnidad, festivos ni días de especial significación, pese a que acumulan más horas de servicio que no son ni compensadas ni retribuidas.
La asociación denuncia también que los agentes realizan guardias de 24 horas sin pago ni compensación, lo que afecta directamente a su conciliación familiar. Reclaman que estas guardias sean retribuidas o compensadas, tal y como ocurre en otros servicios. JUCIL considera “inaceptable” que la productividad destinada a esta especialidad sea similar a la de unidades que no asumen guardias y que, además, la cuantía se haya reducido en los últimos años.
Entre las mejoras reclamadas destacan el incremento del CES, que actualmente no supera los 54 euros brutos mensuales, y la creación de un programa PATIO específico para los agentes que trabajan de paisano, ya que el material actual “no se adapta” a sus funciones. Asimismo, solicitan una compensación por el uso de ropa civil, utilizada para labores policiales y desplazamientos a juzgados, que deben costear de su propio bolsillo.
JUCIL también reclama una mayor implicación de los oficiales en la instrucción de diligencias, siguiendo el modelo de la Policía Nacional, y que se nombre un responsable de guardia de empleo superior, para que los agentes no afronten solos decisiones de gran responsabilidad ni tengan que acudir sin respaldo a los tribunales. La asociación recuerda que hay agentes que entran de servicio en solitario, asumiendo riesgos y responsabilidades que no les corresponden.
La organización solicita además que se dote a los negociadores de los cascos balísticos que establece la normativa vigente y que se garantice que siempre haya un especialista de guardia disponible para su activación ante situaciones complejas que requieran su intervención.
JUCIL pide una respuesta inmediata, medidas correctoras y el fin de unas condiciones que considera injustas e insostenibles para quienes asumen una de las labores de mayor responsabilidad dentro del Cuerpo.