• La asociación profesional lamenta que, tras más de un mes desde la primera denuncia, el Ministerio del Interior siga ignorando la obsolescencia de las instalaciones y la falta de condiciones dignas para los guardias civiles en formación.
Jaén, 3 de marzo de 2026. La Asociación Profesional Justicia para la Guardia Civil (JUCIL), denuncia públicamente, una vez más, la situación de “abandono y dejadez” que sufren los alumnos y el personal de la Academia de la Guardia Civil de Baeza. Tras haber alertado hace ya más de seis semanas sobre la obsolescencia de los materiales y la falta de inversión por parte del Ministerio del Interior, la situación no solo no ha mejorado, sino que se ha vuelto insostenible.
Nuevos informes y testimonios gráficos recibidos por JUCIL confirman que los problemas estructurales están afectando directamente al día a día de los alumnos:
- Falta de agua caliente y calefacción. A pesar de las bajas temperaturas, persisten los fallos constantes en el suministro de agua caliente sanitaria y en el sistema de calefacción. JUCIL teme que, con la llegada del buen tiempo, la Administración dé por “solucionado” el problema de la calefacción sin haber reparado la infraestructura, condenando a las próximas promociones a sufrir las mismas carencias el próximo invierno.
- Instalación eléctrica obsoleta y restrictiva. El estado del cableado no cumple con las necesidades mínimas actuales. En lugar de actualizar la red, la solución de la dirección ha sido inutilizar enchufes para evitar sobrecargas, limitando de forma injustificable el uso de dispositivos básicos para los alumnos.
- Oxidación y falta de mantenimiento. Las imágenes captadas muestran un estado avanzado de óxido y deterioro en las tuberías y elementos comunes, lo que evidencia una falta de mantenimiento preventivo y correctivo durante años.
“Hace más de un mes y medio que desde JUCIL denunciamos formalmente la dejadez del Ministerio en Baeza. Es inadmisible que quienes se preparan para servir a España tengan que vivir en condiciones que rozan la precariedad”, señalan desde la asociación. JUCIL considera una falta de respeto que, mientras se exige la máxima excelencia a los alumnos, el Estado responda con instalaciones obsoletas y parches temporales.
JUCIL exige una auditoría integral e inmediata de las infraestructuras de la Academia de Baeza y un plan de inversión urgente que garantice que ningún guardia civil en formación carezca de servicios tan básicos como el agua caliente o una red eléctrica segura y funcional.