12 de enero de 2026. Jucil ha mostrado su malestar ante la tramitación de un expediente disciplinario iniciado contra un suboficial de la Guardia Civil destinado en la Comandancia de A Coruña por una supuesta falta grave que, finalmente, ha derivado en el archivo del expediente sin responsabilidad disciplinaria. La motivación del inicio del procedimiento fue un olvido en la anotación del horario de finalización del servicio, pese a que la propia resolución reconoce que no hubo intencionalidad, perjuicio para el servicio ni impacto en la seguridad ciudadana.
Desde Jucil consideramos que el expediente nunca debió haberse abierto y denuncia que durante su tramitación se han vulnerado derechos fundamentales del agente afectado, como la presunción de inocencia y el principio de tipicidad. La defensa sostiene que los hechos no fueron comunicados adecuadamente en la orden de incoación, por lo que no se dio al afectado la posibilidad de defenderse con garantías.
Además, ha quedado demostrado que este suboficial cumplió con rigor y diligencia sus funciones, al encargarse personalmente de coordinar una intervención sensible y realizar múltiples gestiones durante toda la jornada, extendiendo su horario de servicio por encima del tiempo previsto.
Este resultado es fruto del trabajo riguroso y constante de los servicios jurídicos de JUCIL en A Coruña, que cuya intervención ha sido decisiva para la plena defensa del suboficial afiliado logrando el cierre definitivo del expediente al no haberse apreciado daño, perjuicio ni actuación negligente.
Casos como este, que no son aislados, obligan a una reflexión seria sobre la aplicación del régimen del régimen disciplinario, para evitar que se utilice de forma desproporcionada frente al ejercicio legítimo de la función profesional.