Madrid, 16 de febrero de 2026. JUCIL ha presentado un escrito ante la Jefatura de la Unidad de Protección y Seguridad de la Guardia Civil en el que denuncia una situación sostenida de deficiencias materiales y organizativas en distintos servicios de la Unidad de Embajadas, dependiente de la Comandancia de Protección y Seguridad, que afectan de forma directa a la seguridad, la salud y la dignidad profesional del personal destinado en estas instalaciones.
Entre los problemas trasladados, destaca la gestión del aparcamiento en la Embajada de Estados Unidos, donde las plazas disponibles para la Guardia Civil se limitan de forma arbitraria, obligando a los agentes a realizar largos desplazamientos a pie entre sedes, portando armamento y equipo de protección. Esta circunstancia no solo incrementa el riesgo operativo, sino que prolonga de facto la jornada laboral por encima de los límites reglamentarios.
Asimismo, JUCIL denuncia las condiciones de insalubridad existentes en determinadas dependencias, como los aseos de la sede de la Embajada de Marruecos, cuyo estado supone un riesgo higiénico-sanitario incompatible con la prestación de un servicio público esencial y vulnera los estándares mínimos de dignidad laboral.
El escrito también pone el foco en el estado deficiente de parte de la flota de vehículos oficiales, con averías recurrentes en elementos de seguridad y climatización, lo que obliga a los agentes a realizar servicios prolongados en condiciones inadecuadas, incrementando los riesgos físicos y psicosociales. A ello se suma la preocupación por el deterioro del material de protección individual, especialmente de las placas balísticas, cuya falta de garantías supone un riesgo inasumible para la integridad de los guardias civiles.
Desde JUCIL se recuerda que estas situaciones vulneran de forma clara la normativa vigente en materia de prevención de riesgos laborales aplicable a la Guardia Civil y contravienen el deber de protección que corresponde a la Administración. Por ello, la asociación ha solicitado la adopción urgente de medidas correctoras, incluyendo evaluaciones específicas de riesgos, la mejora de infraestructuras, el mantenimiento adecuado de vehículos y la renovación inmediata del material de protección, con el objetivo de garantizar que los agentes puedan desempeñar su labor en condiciones de seguridad y dignidad.